Ya han
pasado los días desde que tu rostro desolado vi pasar
De aquel día en que me dijiste, en mi diario
debes aparecer.
Y hoy me
pregunto si es que te acordarás de mí
Porque yo
aún recuerdo esos besos a sabor café
Es tan
complicado explicar lo que significas para mi vida
Porque la
constancia de tu mirada la siento tan cercana
Y el aliento
de tu cuerpo me mantiene atormentado
De esa noche
en que poco a poco te fuiste alejando.
Rara fuiste en
nuestra primera mirada bajo el sol
Yo no pude huir
de la chispa que lograste en mi ser
Fue un
instante en que pudimos pasar la eternidad
De no ser
por la hora en que la luna te reclamó.
La vida
perdió todo sentido cuando abrí los ojos y no pude mirarte
De tus señas
sólo el palpitar de tu corazón es lo que
me queda
Bien
comprendido ha quedado que no debías ser mía
Ahora me
permito de tus recuerdos seguir soñando.